Practicar la afirmación ayuda a reprogramar nuestros pensamientos centrándonos en los aspectos positivos de nuestra vida. Se trata de repetir frases cortas optimistas y adecuadas a nuestra situación: por ejemplo, "Reúno los requisitos para el trabajo" si tiene una entrevista; o "Me sentiré mejor poco a poco" si te agobian problemas físicos. Puede resultar beneficioso repetir este tipo de frases en voz alta, pero lo más eficaz es repetirlas cuando se está relajado, que es cuando el cerebro se encuentre más receptivo.
Por ejemplo, un terapeuta puede invitarle a pensar cosas más positivas acerca de la conducta de las personas: si alguien no le saludo no lo hizo porque le caiga mal, sino porque estaba pensando en otra cosa y no se dio cuenta,... Una vez que capte la idea puede practicarla usted mismo, de modo que aprenderá a reconocer aquellos pensamientos que generan ese malestar; así podrá cambiarlos por pensamientos positivos. Pero tenga en cuenta que el problema puede ser una baja autoestima, que se sienta herido u ofendido u otra cosa. Motivos que debe ir entendiendo para ser más libre.
